¿Cómo nació Corporación Ser?
El impulso: Por qué crear una nueva corporación.
El ser humano sueña, crea, para cambiar constantemente su realidad.
Aún tenemos capacidad de soñar nuestra realidad y mejorar nuestro tiempo. Si dejamos de soñar, también dejamos de avanzar.
No es fácil manifestar en palabras aquello que nos dio el impulso para estar aquí, pero con solo saber que estamos en el camino nos basta.
Este impulso, difícil de explicar, lo intuimos.
De un impulso a un sentimiento.
Detrás de muchos seres humanos, muchos profesionales, muchos voluntarios y muchos empresarios, se encuentra este impulso, el cual se transforma en un sentimiento cuando tocamos a los demás y nos emociona en lo más profundo. En ese instante, no necesitamos reconocimiento. Y es partir de ese momento, en que aquel sentimiento ya se transforma en una convicción: ¡debemos seguir!
Seguimos en el camino.
Hemos ganado más de lo que hemos perdido. Los que de alguna manera nos han acompañado, lo saben. Quiero agradecer a nuestros socios fundadores, y directores por tomar este camino en conjunto y llevar la causa en sus corazones.
Creemos, estamos y hacemos.
Lo maravilloso del ser humano es su capacidad de reaccionar, sentir, pensar y actuar en consecuencia. Cuando vemos una necesidad, somos capaces de conmovernos, pero muchas veces nuestro temor, temor al fracaso o al ridículo, nos impide movernos y hacer. Muchas veces estamos detenidos esperando que nos pidan y, cuando eso sucede, pensamos en la veracidad de la petición y pasamos, sin detenernos a ver.
Nosotros somos capaces de ver y creer, de ver y estar, de ver y hacer. Una mirada de agradecimiento, una sonrisa, un gesto de confianza da más vida que cualquier medicina.